Compramos casas en efectivo desde Palm Beach hasta los Cayos, tal como están. Somos de Miami Lakes y atendemos en español.
En un divorcio la casa se vende cuando los dos dueños firman o cuando el tribunal lo ordena. Le damos a la pareja una sola oferta en efectivo por escrito, por la casa tal como está, para que cada uno la revise con su abogado. Sin visitas ni reparaciones.
Vender una casa durante un divorcio es difícil por razones que no tienen nada que ver con la casa: quién se queda viviendo ahí, quién paga la hipoteca mientras tanto y cómo se reparte el dinero. Mientras más visitas, reparaciones y negociaciones haya, más roces.
Una venta en efectivo quita varias variables: no hay visitas, no hay que arreglar nada, no depende del préstamo del comprador y la fecha de cierre se acuerda entre todos. El dinero se reparte según el acuerdo o la orden del tribunal, y la compañía de título lo distribuye como indiquen los abogados por escrito.
No tomamos partido. Hablamos con los dos, o con los abogados de cada uno, y ponemos la misma oferta por escrito para ambos.
Puede llamarnos cualquiera de los dos. Le explicamos el proceso a ambos.
Vemos la casa una sola vez, cuando les convenga.
Mandamos el número por escrito a los dos o a sus abogados.
La compañía de título paga la hipoteca y reparte el resto según las instrucciones por escrito.
No damos asesoría legal y no tomamos partido. Consulte a un abogado de familia sobre la división de bienes y la venta.
Muchas parejas venden antes, durante o después del divorcio. Si los dos están en el título y están de acuerdo, pueden firmar. Lo que decidan debe coordinarse con sus abogados.
Entonces normalmente lo decide el acuerdo de divorcio o el tribunal. Nosotros no intervenimos en eso; ponemos la oferta por escrito para que la revisen sus abogados.
Según su acuerdo o la orden del tribunal. La compañía de título paga la hipoteca y los costos en el cierre y distribuye el resto según las instrucciones por escrito.
Sí. Muchas compañías de título hacen cierres a distancia: documentos por correo con notario, notarización en línea o, fuera de EE. UU., firma ante un consulado o un notario local con apostilla. La compañía de título le confirma qué acepta.
No. Compramos tal como está, y no hay que preparar la casa para visitas.
Sí, con gusto. Les mandamos el contrato y lo que necesiten.